EQUIPO Y ANFITRIONES

Hospitalidad con nombre propio

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Hacienda Zuleta se vive a través de sus paisajes, su historia y su arquitectura, pero también, y sobre todo, a través de las personas que la cuidan cada día.

Anfitriones, cocineras, jinetes, guías, biólogos, personal de reservas, mantenimiento, producción, carpintería, jardines y caballerizas hacen posible que la hacienda funcione como lo que realmente es: una casa histórica, un hotel familiar y una hacienda productiva en movimiento.

Esta página reúne algunas de esas historias. No pretende representar a toda la comunidad de Zuleta, sino compartir una mirada cercana a quienes forman parte de la operación, la hospitalidad y los oficios diarios de Hacienda Zuleta.

Conservación

Protección del cóndor andino, monitoreo de fauna y educación ambiental.

Comunidad y educación

Programas impulsados por la Fundación Galo Plaza Lasso junto a niños, familias y comunidades cercanas.

Patrimonio vivo

Bordados, huacas caranquis, oficios y memoria cultural vinculados al territorio.

FUNDACIÓN GALO PLAZA LASSO

La Fundación nace del profundo vínculo entre Hacienda Zuleta y la comunidad, impulsando proyectos de educación, conservación ambiental y desarrollo sostenible.

Al hospedarse en Hacienda Zuleta, nuestros huéspedes apoyan directamente el trabajo de la fundación, ayudando a proteger el legado natural y cultural de Zuleta para las futuras generaciones.

Condor Huasi

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Visitar Cóndor Huasi permite conocer de cerca el trabajo que se realiza para proteger al cóndor andino. Acompañados por el equipo de conservación, los huéspedes aprenden sobre la especie, sus amenazas, su rol en el ecosistema y los esfuerzos necesarios para protegerla a largo plazo.

No es una actividad de observación pasiva. Es una oportunidad para entender que la conservación requiere investigación, educación, paciencia y compromiso.

Descubre más sobre la experiencia Cóndor Huasi

Bordados de Zuleta

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Los bordados de Zuleta son una de las expresiones culturales más reconocibles de la zona. Su historia está profundamente ligada a las mujeres de la comunidad, a los oficios transmitidos entre generaciones y al impulso de Rosario Pallares, quien promovió un taller de bordado como una fuente de trabajo y continuidad artesanal.

Hoy, los bordados de Zuleta son parte de una identidad visual propia: flores, aves, ramas y paisajes andinos bordados a mano sobre telas blancas, convertidos en piezas que viajan mucho más allá del valle. National Geographic destaca esta tradición como una de las experiencias culturales vinculadas a Hacienda Zuleta y a la comunidad local.

Conoce más sobre el bordado zuleteño

Educación y comunidad

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La sostenibilidad de Hacienda Zuleta también se expresa en proyectos educativos y comunitarios impulsados por la Fundación Galo Plaza Lasso.

La biblioteca, las escuelas de verano, los programas de becas y las actividades con niños de la zona forman parte de un trabajo que mira más allá del turismo. Son iniciativas que buscan abrir oportunidades, fortalecer vínculos y acompañar procesos de aprendizaje en Zuleta y comunidades cercanas.

Conoce los programas de la Fundación

Tolas Caranquis y memoria del territorio

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El Valle de San Pedro conserva vestigios arqueológicos que anteceden por siglos a la historia colonial de la hacienda. Las huacas y pirámides caranquis forman parte de un paisaje cultural que recuerda que este territorio tiene una historia mucho más antigua que la casa, la familia y el hotel.

Cuidar este patrimonio implica reconocerlo, estudiarlo y compartirlo con respeto, evitando reducirlo a una simple atracción turística.

National Geographic describe el entorno de Hacienda Zuleta como parte de un territorio vinculado a los Caranquis, quienes habitaron la zona entre aproximadamente los años 700 y 1500, antes de la llegada de los incas y posteriormente de los españoles.

Historia y Legado
Experiencias

Personas que hacen posible este trabajo

Detrás de cada proyecto de conservación, cada comida, cada cabalgata y cada experiencia hay personas que sostienen el trabajo cotidiano de la hacienda.

Biólogos, anfitriones, cocineras, jinetes, artesanas, personal de campo, mantenimiento y reservas forman parte de una red de oficios que conecta la operación hotelera con el cuidado del lugar.