HISTORIA

Ubicada en el corazón de los Andes, Hacienda Zuleta ha sido un refugio de elegancia, tranquilidad y tradición ecuatoriana por más de cien años.

Esta histórica hacienda del siglo XVII ha pertenecido a la familia del expresidente Galo Plaza Lasso por generaciones, albergando no solo memorias familiares, sino también parte fundamental de la historia del Ecuador.

Pre-Inca Origins: The Caranqui Legacy

c. 700 AD

Mucho antes del Imperio Inca, los valles altos alrededor de Zuleta fueron habitados por los caranquis, constructores, agricultores y guías espirituales que transformaron el paisaje con notable precisión. Los arqueólogos han descubierto grandes montículos de tierra, conocidos como las pirámides de los caranquis, y complejos campos elevados que evidencian un sistema agrícola sofisticado que prosperó aquí desde alrededor del año 700 d.C.

Estas estructuras, todavía visibles cerca de la hacienda, reflejan una sociedad profundamente ligada a los ritmos de la tierra. Los caranquis cultivaban maíz y quinua en los suelos fértiles al pie del volcán Cayambe, dejando un legado de ingenio y resiliencia que sigue definiendo la identidad de Zuleta.

The Inca and Spanish Arrivals

15th Century

En el siglo XV tardío, las fuerzas incas dirigidas por Tupac Inca Yupanqui avanzaron hacia el norte para incorporar las tierras caranquis. Tras una resistencia encarnizada, los caranquis fueron vencidos en la legendaria batalla de Yahuarcocha —el “Lago de Sangre”— lo que marcó el fin de su independencia.

Los incas dejaron vestigios como pucarás fortificados y sitios ceremoniales antes de la llegada de los españoles apenas una generación después. En 1534 los conquistadores españoles llegaron al mismo valle, introduciendo nuevos cultivos, animales y estructuras sociales que transformarían la región. Las tierras fértiles de Zuleta se integraron pronto a las primeras estancias coloniales, inicio del sistema de haciendas que configuró el campo ecuatoriano durante siglos.

The Colonial Hacienda and Jesuit Influence

1600s

A finales del siglo XVII, Zuleta ya era una hacienda productiva entre pastizales y picos andinos. Su economía giraba en torno al ganado, la lana y los textiles, apoyada por técnicas agrícolas introducidas desde Europa. Vestigios arquitectónicos de esa época —la cruz de piedra tallada en el patio, el granero y la capilla terminada en 1691— indican la influencia de órdenes religiosas como los jesuitas. Los edificios que hoy reciben a los visitantes conservan el carácter y la artesanía de esos siglos, restaurados con cuidado.

Private Ownership and the Plaza Lasso Legacy

1713 – 20th Century

En 1713, el canónigo Gabriel Zuleta tomó posesión de la propiedad y le dio el nombre que conserva. Posteriormente perteneció a la familia Posse y, en 1898, pasó a José María Lasso, antepasado de los actuales gestores de Zuleta. Por vía de su hija Avelina Lasso y su esposo, el presidente Leonidas Plaza, la hacienda entró en una etapa de progreso.

Su hijo, Galo Plaza Lasso, se convirtió en un líder influyente de Ecuador: presidente, diplomático y pionero de la agricultura moderna. Bajo su dirección, Zuleta fue ejemplo de innovación —introdujo las primeras vacas Holstein en Ecuador, la mecanización agrícola y prácticas sostenibles— y sus reformas agrarias, ya en la presidencia, devolvieron tierras a comunidades indígenas y abolieron sistemas explotadores, fortaleciendo el vínculo entre la hacienda y su gente.

Zuleta Today: Living History in the Andes

21st Century

Hacienda Zuleta sigue siendo un hogar familiar que acoge a los visitantes como parte de su historia en curso. Sus extensos campos mantienen actividades de ganadería y agricultura, y la comunidad local prospera gracias a oficios heredados, especialmente el bordado.

Festividades como Inti Raymi conectan pasado y presente, mezclando rituales prehispánicos, tradiciones coloniales e identidad moderna. Para los visitantes, Zuleta ofrece más que un hotel de lujo: es una inmersión en el patrimonio ecuatoriano, donde cada chimenea, patio y vista de la montaña conserva siglos de memoria y la historia se vive continuamente.

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